Empecé en cocina y llevo más de diez años en hostelería. Pasé por cocina, barra y coctelería antes de centrarme en la sala, donde he sido maître y jefe de sala, y donde hoy me dedico a la gestión de sala en alta gastronomía en Valencia.
Ese recorrido me ha dado una visión poco habitual: conozco el restaurante desde los dos lados del pase. Sé lo que necesita la cocina para salir a tiempo, lo que necesita la sala para no desbordarse y cómo se vive todo eso desde la mesa. Por el camino he trabajado también el vino, el producto y las cartas, y sigo formándome en vino.
La consultoría nace de algo que he visto muchas veces: restaurantes con buen producto y equipos con ganas que pierden clientes, ventas y energía por falta de método y de una dirección clara. Los estándares de la alta gastronomía no son exclusivos de los restaurantes caros. Adaptados con criterio, funcionan en un gastronómico, en un bistró o en una casa de comidas de toda la vida. Mi trabajo es llevar ese método a cada negocio, a su escala y respetando su identidad.